Código de buen gobierno corporativo

  

El código de buen gobierno corporativo, es una guía básica de referencia de conducta, un apoyo a las tomas de decisión del día a día, con el objetivo de complementar las normas, las políticas y las leyes pertinentes para sostener el ejercicio de la abogacía basado en estrictos valores deontológicos y en los principios fundamentales tales como la independencia, la dignidad, la integridad, el servicio, el secreto profesional y la libertad de defensa, constitucionalmente previstos, así como también en el Estatuto General de la Abogacía, el Código Deontológico, y en los Estatutos del ICAV.

Sin embargo estas disposiciones no son directamente aplicables a la actividad de los miembros de la Junta de Gobierno en cuanto tales, sino a los colegiados.

Pero ello no es óbice para que el Decano y el resto de Miembros de la Junta de Gobierno del ICAV tengan una especial responsabilidad de preservación de la rectitud y buen nombre de la Abogacía. Actuar con especial transparencia en el ejercicio de sus funciones colegiales, velando por que su conducta refleje fielmente la posición que les corresponde como representantes del ICAV y de la profesión.

El Código de Conducta se interpretará de conformidad con los siguientes principios:

  

  1. Rectitud.
  2. Independenciaeimparcialidad.
  3. Discreciónyconfidencialidad.
  4. Lealtad.
  5. Diligencia.
  6. Veracidad.
  7. Profesionalidad.
  8. Colegialidad de las decisiones de la Junta de Gobierno.
  9. Consciencia y asunción del carácter público del cargo de Decano y de miembro de la Junta de Gobierno.
  10. De su condición de servicio al Colegio y a la profesión, protección del buen nombre y la buena imagen de la profesión, de la Junta de Gobierno y del ICAV.

  

Por ello y en evitación de posible conflictos interpretativos, fue conveniente aprobar un Código específico que no sólo establezca, por remisión directa, la aplicación de estas normas, sino que también regule las especificidades necesarias para garantizar que su comportamiento siempre redunde en beneficio de la dignidad profesional y la buena imagen de la profesión en general y del ICAV en particular.